"El mundo no se divide en gente buena y mala. Todos tenemos luz y oscuridad dentro de nosotros, lo que importa es la parte a la que obedecemos, eso es lo que realmente somos."
Existe una leyenda india, en donde se narra la historia de un niño que le pregunto a su abuelo como se sabía cuándo una persona era buena o mala. El abuelo, muy sabiamente, le respondió que en el interior del alma del ser humano contenía dos lobos, uno representaba los buenos valores, mientras que el otro representaba todos los anti-valores. El abuelo le dijo a su amado nieto, que todo iba a depender de a que lobo alimentábamos a medida que crecemos.
Desde que nacemos, tenemos tanto luz como oscuridad dentro de nosotros; aunque la oscuridad es la que reina. A medida que crecemos, decidimos a que vamos a fortalecer.
Muchos deciden fortalecer a la oscuridad, ya que es más fácil porque el mundo está dominado por esta; pero la oscuridad te destruye, te vende felicidad cuando la realidad es otra. La oscuridad es sinónimo de perdida.
La luz, por el contrario, representa la salvación, la paz, el amor, la bondad y todos los valores. Pero elegir la luz significa estar en un campo de batalla de manera constante por el resto de nuestra vida, hasta que la muerte nos llegue. Pero vale la pena.
Dependiendo de a que fortalezcamos, a través de nuestras decisiones y acciones, es lo que definirá quienes seremos.

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